Científicos afirman que nos parecemos más a nuestro padre que a nuestra madre

Los hijos se parecen a sus padres, eso no es un secreto para nadie. De hecho, en esencia, es algo que siempre salta a la vista, en algunos casos de una forma más evidente que en otros. Dado que los hijos son la herencia del código genético mezclado de sus padres es natural que esto ocurra. Sin embargo, aunque generalmente se maneja como cuestión del azar si el hijo se parecerá más a la madre o al padre, un reciente estudio parece señalar que nos parecemos más a nuestro padre que a nuestra madre.

¿Realmente nos parecemos más a nuestro padre?

Tomando en cuenta que la carga de ADN que se hereda de los padres se obtiene  a partes iguales, este descubrimiento resulta sumamente curioso. De acuerdo a un estudio que realizaron investigadores de la Universidad de Carolina del Norte, la genética del padre cuenta con más poder a la hora de determinar el cómo serán los hijos a lo largo de su desarrollo hasta la adultez, especialmente en los aspectos relacionados con la salud. Por ello nos parecemos más a nuestro padre que a nuestra madre.

Si bien dicho estudio se realizó mediante ratones de laboratorio, la evidencia apunta a que ocurre lo mismo con todos los mamíferos, lo que incluye también a los seres humanos.

La herencia del padre

Claro está que, aunque lo parezca, esto no implica necesariamente que nuestras enfermedades genéticas siempre vayan a ser culpa de nuestro padre. De acuerdo a lo expresado por los científicos, lo que realmente sucede es que el organismo “utiliza” más de la carga genética del padre durante el desarrollo, no que se deje de lado la carga genética materna.