¿Necesitas Lentes? Sintomas

Las enfermedades de la vista pueden aparecer por nuestro estilo de vida; pueden incluso, presentarse por nuestros antecedentes familiares. Muchos no nos gusta la idea de usar lentes, pero cuando nuestro cuerpo lo exige no hay manera de escapar a ello; seguro presentarás los síntomas y se verá afectado tu trabajo y tu vida diaria.

Seguro tomarás la mejor decisión en cuanto a qué tipo de lentes usar; bien sea de contacto correctivos o de cristales, entre las enfermedades más comunes de la vista que demandan el uso de gafas están: La Hipermetropía, la Presbicia, la Miopía, Astigmatismo, Degeneración macular (dmae), Síndrome Visual Informático (svi) y el  Estrabismo.

¿Cuales son los Síntomas de que Necesitas Lentes?

  1. Entrecerrar los ojos frecuentemente: Lo hacemos para enfocar la visión o el objeto borroso que queremos ver. El objetivo, es reducir el campo de visión y es un paliativo; pero es una señal clara de que necesitamos asistir a oculista.
  2. Dolor continuo en los ojos: Cuando sentimos dolor agudo en los ojos por leer, ver televisión, moverlos en distintas direcciones o sólo de mantenerlos abiertos; podríamos estar frente a un diagnóstico claro de alguna dificultad visual.
  3. Dolores de cabeza: Es un síntoma bastante común y puede confundirse con otras enfermedades; pero si se asocian al enfoque de la vista o la lectura puede que estemos padeciendo de astigmatismo u otra enfermedad en nuestros órganos visuales.
  4. Visión borrosa: Los niños pueden identificarla cuando no logran ver la pizarra desde el fondo del salón, los adultos pueden verse afectados cuando leen. Esto puede significar que tenemos miopía y que debemos usar lentes pronto.
  5. Ver halos o aros alrededor de la luz: Cuando vemos luces de cualquier tipo o pantallas luminosas y percibimos un borde fuera de lo común, puede que se corrija con cristales. Esto nos lo dirá un especialista en la materia.

Entre otros síntomas están el tener que ver de cerca, bien sea el televisor, o un libro que leemos; el frotarse los ojos a cada momento, perder el lugar de la línea que leemos, tener que tapar un ojo para enfora la visión y por supuesto, la dificultad de ver bien de noche. En cualquiera de los casos se recomienda pautar una cita con un oftalmólogo y salir de las  dudas.