La Dermatofitosis de los Pies

La dermatofitosis de los pies o también conocida comúnmente como pie de atleta o tinea pedís, es la micosis más común del mundo, el pie de atleta es una infección causada por hongos que ataca comúnmente la planta y la zona o espacios entre los dedos de los pies, suele ser muy relacionado con otras infecciones como la tiña y tiña inguinal.

Causas del Pie de Atleta

Generalmente se presenta en personas las cuales presentan una sudoración excesiva en los pies al momento de usar calzado muy cerrado y ajustado, este tipo de micosis puede afectar distintas partes del cuerpo como el cuero cabelludo, ingle, barba, tronco y miembros. Es causado por unos tipos de hongos de género Trichophyton, Microsporum o Epidermophyton.

Síntomas

Los síntomas Más comunes son picor entre el tercer, cuarto y quito dedo con enrojecimiento y agrietamiento de la piel, las lesiones causadas por el pie de atleta se pueden ampliar  a la planta del pie, una clara representación es una resequedad de la planta de los pies, con engrosamiento y ocasionalmente dolor en la zona afectada.

Incluso puede llegar afectar una de las manos por un cuadro llamado ‘‘dos pies y una mano’’, también hay unos síntomas inflamatorios que suelen ser menos comunes y se caracterizan por la presencia de dolorosas ampollas de color rojo siendo estos síntomas los más complicados por el riesgo de infección.

Prevención y Cura

Es importante saber que es una afección que una persona puede tener varias veces en su vida puesto que el paciente no crea inmunidad contra este tipo de hongos, por eso estas medidas de precaución son sumamente importantes, principalmente mantener los pies frescos y lavarlos bien diariamente es la principal forma de reducir el pie de atleta.

Algunos otros consejos  pueden ser, no entrar a duchas o baños públicos descalzo, asegurarse de tener los pies bien secos al ponerse el calzado, usar calzado que permita ventilación a los pies, después de hacer ejercicio lavar los pies con agua y jabón, mantener las uñas cortas, así como el uso continuo de productos de higiene. Para su tratamiento hay una gran cantidad de pomadas antifungicas, muchas de las cuales se pueden vender sin receta médica, el tratamiento se debe realizar 1 o 2 veces al día durante un tiempo de dos a cuatro semanas.