Explicación sobre los siete pecados capitales

Es necesario comenzar por mencionar que los pecados o vicios capitales son aquellos hacia los cuales por simple naturaleza humana estamos siempre en una constante posibilidad de caer. En ese orden de ideas, termina por ser clave para las personas que estén deseosos de alcanzar un cierto grado de santidad, aprender a reconocer y evitar esta clase de tendencias que son propias del corazón.

Explicación sobre los siete pecados capitales

¿Cuáles son los siete pecados capitales?

Fue Santo Tomás que los enumeró, a continuación se mencionan a través de una lista de los siete pecados capitales:

Es importante notar que el uso del término capital para denominarlos, no hace referencia a la magnitud del pecado, sino que a través de él se es proclive a ocasionar muchos otros pecados más. En ese sentido, un vicio capital es aquel que como consecuencia de realizarlo, se hace deseable continuar produciendo más pecados que sólo afectan la vida del hombre que los comente. En otras palabras es una fuente que origina más vicios y pecados.

Conociendo un poco más los siete pecados capitales

  • Soberbia u orgullo. En este caso se trata de una estima propia o de un amor propio indebido, a través del cual se busca más atención y honor de los demás. En ese sentido es un antagonismo con Dios el que se vive.
  • Avaricia. Se trata de una inclinación o de un deseo desordenado por las posesiones o los placeres. Está prohibido estrictamente por el noveno y el décimo mandamiento.
  • Lujuria. Consiste en un deseo desordenado por el placer de tipo sexual. Al no ser un propósito de tipo divino, el amor mutuo pasa a un segundo plano.
  • Ira. Se trata de un sentido emocional de desagrado y es antagónico al cuidado por los demás e incluso la razón misma.
  • Bula. Un deseo desordenado por el placer que se obtiene gracias a la comida y la bebida. Puede ser de conducta pecaminosa por el exceso que implica.
  • Envidia. Consiste en un rencor o en un tipo muy particular de tristeza que surge como consecuencia de la buena fortuna de una persona cercana. En conjunto con este deseo se experimenta una intención desordenada por poseer lo que la otra persona ya tiene de forma ilícita.
  • Pereza. Es una falta culpable de esfuerzo espiritual o físico. También involucra la ociosidad, debido a ella se puede recaer en otra clase de pecados.

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *