El color y su relación con las emociones

El color es, en sentido estricto, la impresión producida por un tono de luz en los órganos visuales, o más concretamente, ves la percepción visual creada en el cerebro de las personas y de algunos animales al interpretar las señales nerviosas que envían los fotorreceptores ubicados en la retina. En el proceso, estos fotorreceptores interpretan y distinguen también diversas longitudes de onda que captan en la parte visible del espectro electromagnético.

color y emociones

El asunto del color y de su explicación es bastante complejo. Esencialmente, hay que entender que todo cuerpo iluminado es capaz de absorber, una parte de esas ondas electromagnéticas y, luego, refleja otras tantas que son las restantes.

Son esas ondas las que el ojo capta e interpreta para hacer llegar esa información al cerebro.

De hecho, esto último se entiende mejor cuando decimos que el ojo humano solo percibe las longitudes de onda cuando la iluminación es abundante. Si hay poca luz, todo se ve blanco o negro.

¡Imagina lo increíble que es la teoría del color! Nosotros acá te explicamos el asunto más técnico del tema. Sin embargo, hay aún más elementos a tomar en cuenta.

El color tiene una explicación, digamos, “científica” que nos muestra el por qué de su existencia, pero aún hay otra explicación relacionada con los efectos que el color es capaz de generar en los estados de ánimo de las personas.

El uso de ciertos colores, impacta poco a poco en el estado de ánimo de las peronas. De hecho, los colores son usados intencionalmente en ciertas situaciones o lugares. El marketing ha encontrado una gran utilidad en las emociones que éstos evocan.

En ese sentido, si estamos cerca de un restaurant en cuyo logo predominan los colores amarillos y rojos, inevitablemente, pensaremos en comida y tal vez comamos allí.

Existen algunas combinaciones, que te explicaremos a continuación, y que tienen que ver con los efectos de algunos colores en la gente:

  1. Colores análogos: estos se utilizan de manera adjunta para producir sensación de armonía.

  2. Colores complementarios: cuando se usan, estos producen un efecto de agresividad por el contraste.

  3. Colores monocromáticos: estos, cuando se usan, producen sensación de unidad y estabilidad. No hay problema con la intensidad.

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